Columna de opinión

Por: la Rosa Multicolor

En la última Sesión de la Comisión de Deportes del pasado martes 14 de agosto, se dio a conocer a través de las propias palabras del Subsecretario de Deportes, Kael Becerra, que el sueldo del Asesor del Ministerio del Deporte, Claudio Basualto Rioseco, asciende a la cifra de $7.200.000 bruto mensual. Este es sin lugar a dudas, el sueldo más alto entre los asesores y jefes de las distintas áreas que ingresaron al sector deporte con el gobierno entrante. Es sorprendentemente, más alto que el sueldo del Director Nacional del IND, según lo informado en el portal de transparencia del Servicio.

Las nuevas autoridades del gobierno arribaron con la siguiente palabra, que ha abundado en todos los ámbitos de la esfera pública: Austeridad. Desde la formulación presupuestaria de los programas sociales, las negociaciones para mejorar las condiciones contractuales de los trabajadores, las solicitudes de contrataciones y regulación estamental de los traspasados, y las mejoras de sueldos de los funcionarios de las Direcciones Regionales, todos los requerimientos han sido negados con la excusa de la “austeridad”. Austeridad que sólo se aplica a los trabajadores y trabajadores que han dedicado su vida al servicio público, pero que al parecer no aplica cuando se deben pagar salarios obscenos a personeros de confianza.

Nosotros, los funcionarios y funcionarias del Instituto Nacional de Deportes, tenemos una palabra para este caso: (sin) Vergüenza. El sueldo del señor Claudio Basualto, quien según  sus distintas actuaciones públicas, es el Director de la División de Alto Rendimiento del Ministerio del Deporte, representa una vergüenza para la imagen del servicio y de la labor pública. No sólo porque la distribución de la riqueza de nuestro país es la más desigual entre los países OCDE, sino porque es ridículo que el mismo Estado permita dichas desigualdades y arbitrariedades favoreciendo a ciertos “servidores públicos”, mientras el gobierno habla de austeridad y probidad.

Las autoridades deben explicar y solucionar esta vergonzosa situación que termina afectando la imagen del servicio y la de sus trabajadores y trabajadoras. Acaso ¿no les genera pudor o vergüenza la situación? El señor Basualto figura con uno de los sueldos más altos de los Asesores del nuevo gobierno, en un servicio que ha visto disminuir drásticamente su presupuesto para el fortalecimiento del Deporte en Chile, que mantiene condiciones de injusticias con sus trabajadores y trabajadoras a honorarios y contrata, y en un contexto donde los recursos para los deportistas y las organizaciones son constantemente cuestionados por la opinión pública por considerarse escasos e insuficientes. 

Esperamos que con el mismo ánimo y convicción con la que firman sueldos ridículos para sus cercanos, firmen traspasos dignos para las y los honorarios, regularicen la situación estamental y salarial de muchos funcionarios a contrata, entre otras cosas; ya que como organización no permitiremos que por un lado se aplique austeridad precarizando las condiciones laborales de las y los funcionarios, la función pública y la ejecución de políticas sociales, mientras desembolsan millonarios sueldos para sus operadores políticos.