14 de octubre de 2026
Como ANFUCHID, rechazamos los recortes contemplados en el Proyecto de Ley de Presupuestos 2027 para los programas sociales del Instituto Nacional de Deportes (IND). Estas reducciones amenazan con dejar sin oportunidades deportivas a miles de personas, especialmente en las regiones, las localidades aisladas y las comunidades donde el Estado es la principal —y muchas veces la única— puerta de acceso a la actividad física.
Mientras crece el presupuesto global del deporte, los cuadros comparativos de DIPRES muestran recortes de 23,7% en Deporte y Participación Social, 15% en Crecer en Movimiento y 14,8% en Fondeporte, respecto de la base presupuestaria 2026 expresada en pesos de 2027.
¿De qué sirve aumentar el presupuesto del deporte si se debilitan los programas que llegan directamente a las comunidades? Estos recortes amenazan talleres, cupos y proyectos deportivos, golpeando especialmente a quienes no pueden pagar una alternativa privada o deben enfrentar largas distancias para acceder a ella.
En las regiones, el impacto puede ser aún más profundo. Menos recursos significan menos presencia territorial, mayores barreras de acceso y el riesgo de que niños, niñas, jóvenes, personas mayores y organizaciones deportivas pierdan espacios fundamentales para su bienestar y desarrollo. La distancia geográfica no puede transformarse en exclusión social, ni el lugar donde una persona vive determinar si tiene o no derecho a practicar deporte.
Concentrar talleres o trasladar participantes a otros sectores no resuelve el problema: los costos de transporte, los horarios y las distancias pueden terminar expulsando precisamente a quienes más necesitan estos espacios. A ello se suma el deterioro que puede provocar la reducción de recursos para personal, implementación y funcionamiento.
El deporte social no es un gasto prescindible. Es una herramienta de inclusión, participación y equidad territorial. También es la base desde la cual surgen talentos deportivos. No podemos celebrar las medallas y el alto rendimiento mientras se debilitan las oportunidades que permiten llegar a ellos.
Por ello, exigimos que diputadas, diputados, senadoras y senadores revisen el proyecto y demanden la restitución de los recursos recortados. Debilitar los programas sociales del IND es profundizar las desigualdades y arriesgar el abandono deportivo de las comunidades que más necesitan el apoyo del Estado.
¡QUE EL LUGAR DONDE VIVIMOS O NUESTRA SITUACIÓN ECONÓMICA NO NOS CONDENE A QUEDAR FUERA DEL DEPORTE!
¡NI UN PESO MENOS PARA LOS PROGRAMAS SOCIALES DEL IND!
Directorio Nacional de ANFUCHID




