Entrevista a Alejandra Miranda, asesora legal de ANFUCHID: “El rol de los dirigentes sindicales será clave en este periodo”

Cuando aún no se cumple un mes de la instalación del nuevo gobierno, y la correlación de fuerzas en el parlamento parece seguir en “marcha blanca” en términos de iniciativas y orientaciones legislativas, conversamos con la asesora jurídica de nuestro sindicato, Alejandra Miranda, quien nos entrega su visión político sindical del periodo que se viene en materia de Empleo Público, estabilidad laboral y proyecciones políticas para nuestro sector en este 2026.

¿Cuál es el escenario para las y los trabajadores a contrata con la entrada del nuevo gobierno?, especialmente con los anunciados recortes financieros que pudieran paralizar concursos y/o traspasos?

“La precariedad laboral de las contratas ya está en un punto crítico y preocupante desde los fallos judiciales que se han venido dictando, y los dictámenes de Contraloría al respecto. En ese sentido nuestra acción y compromiso debe estar permanentemente en su defensa y amparo ante situaciones de arbitrariedad. Con respecto a los recortes financieros, estamos frente a un punto muy relevante ya que hablamos de recursos que ya están en ejecución vía ley de presupuesto, – de hecho el primer informe de ejecución presupuestaria es en abril-, por lo que hacer recortes de la forma en la que se ha difundido que lo harán, es inconstitucional. Por otra parte, cuando hablamos de recortes en los distintos servicios, hablamos de recursos valiosísimos para el servicio a la ciudadanía que se verán afectados y es importante mantener una voz de alerta al respecto. Recortes en personal significa menos personal de Salud atendiendo a la población más vulnerable, menos trabajadores y trabajadoras en programas de alimentación, menos trabajadores y trabajadoras en Educación, menos fiscalizadores/as en Impuestos Internos, la Inspección del Trabajo, Etc. Hablamos de financiamiento para la garantía de derechos fundamentales y eso es un riesgo importante para todos y todas”.

¿Cuál es la importancia de la acción sindical en este escenario, en términos de capacidad de convocatoria y movilización?

“El rol de las y los dirigentes será clave en este periodo, ya que los espacios de movilización están, y serán reducidos, dado el escenario que se ha creado, especialmente con los descuentos, y que ya vimos reflejado en las movilizaciones de profesores el año pasado. Es por esto que el rol de los dirigentes, junto con la presión que se pueda ejercer en tribunales, será clave tanto para proteger los intereses de quienes perciben menos remuneraciones, como para activar a la ciudadanía en torno a sus demandas y urgencias”.

En una mirada laboral más general, ¿cuál crees que es el escenario en materia laboral en el país con la llegada de la nueva administración, especialmente con el anunciado retiro del proyecto de negociación ramal?

“La negociación colectiva, o ramal en este caso, tiene un elemento central que muchas veces es ignorado. Si analizamos el empleo público desde la perspectiva de las remuneraciones, nos encontramos con que muchas veces los profesionales obtienen remuneraciones que también podrían percibir en el sector privado, con una buena base académica, una buena negociación con su empleador o un buen contrato de prestación de servicios. El elemento central de los efectos positivos de la negociación colectiva en nuestro país, no está en un asesor que gana millones en el Estado y al año siguiente gana millones en una consultora privada, está en los estamentos auxiliar y administrativo. En ese nivel, la diferencia es muy importante. Si comparamos lo que gana una secretaria, por ejemplo, efectivamente la remuneración para ese estamento es mejor en el sector público que en el privado y eso sólo es posible a través de la negociación colectiva, es por eso que las organizaciones de trabajadores de la administración descentralizada, muchas veces con intereses disímiles y agendas muy diferentes, siguen negociando al amparo de la Mesa del Sector Público. Las posibilidades de que un sindicato pequeño de empresa, con 15 miembros, pueda obtener un contrato colectivo en mejores condiciones que una confederación enorme, como la ANEF, a través de un proceso de negociación colectiva normada, que es la MSP, son casi nulas. Ahí está el valor de la negociación ramal y la importancia de cuidar esos instrumentos de negociación. Con unidad, fuerza y convicción”.  

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